Joxe Luis Arizala

Humanizando la salud

Humanizar la salud y la enfermedad es nuestra responsabilidad. La responsabilidad de todos aquellos y aquellas, sean médicos titulados o terapeutas cualificados que ejercemos el paradigma holístico, ante el panorama desolador de una medicina mecanicista que cada vez se aleja más de la humanidad del paciente y totalmente integrada en el sistema económico-político donde la salud y la enfermedad es el más lucrativo de los negocios. Veamos los principios básicos para que esto suceda y en los que se asientan las medicinas no convencionales y el propio Paradigma Holístico.

El principio de la unidad:

El Ser Humano es un Uno-en-Tres: Psiquismo, Energía Vital y Cuerpo Físico:

  • El psiquismo dirige, coordina y trata la información.
  • La energía vital nutre al psiquismo, conforma y nutre al cuerpo.
  • El cuerpo físico es el vehículo para vivir y expresar la vida.

Esta unidad es indivisible y cada una de las partes  no pueden existir como ser humano, sin las otras dos. Los tres aspectos son interdependientes e interactúan entre sí. Si uno se altera, los otros dos se resienten y al final, también se alterarán y enfermarán.

Este Uno-en-Tres, el Ser Humano, está integrado en el Uni-verso, en la Unidad-Diversidad. La Unidad se manifiesta en Diversidad. Cada una de las partes de la Diversidad, aunque independientes en su individualidad, están integradas y son Unidad.

Cada parte de la Unidad, es única en su individualidad. Desde el principio de este Universo, nunca ha existido alguien igual que tú. Cuando tu no seas y durante toda la existencia del Universo, nunca nacerá una persona igual que tú. Eres único o única en la Diversidad.

El principio de la energía:

  • La Unidad se manifiesta en Diversidad por medio de la energía.
  • La energía ni se crea ni se destruye, se transforma constantemente.
  • Toda materia es energía condensada: E=M.C2
  • La energía genera tanto la materia sutil como la densa por medio de la Ley de la Polaridad, por la acción de contrarios-complementarios: Positivo- negativo. Dia - noche. Yin - Yang. Hombre -  mujer. Cielo –tierra. Luz – sombra.

El Vacío Original no se puede describir. Es un estado de caos, de no-forma, que a la vez contiene la posibilidad de toda forma, sea consciencia, intención, pensamiento, inteligencia y cualquier posibilidad de forma física. Podríamos aproximarnos a El llamándolo Vacuidad, Estado Cuántico, Singularidad... Aunque no se pueda describir, SI se puede sentir en estados de contemplación o meditación. El Vacío genera energía y este principio ha sido experimentado en laboratorio desde los años 50. También  podemos vivenciar este hecho con la práctica de WU JI, ejercicio estático de Qi Gong. El Vacío genera una corriente energética que coagula o forma la materia. Cuando está formada la materia, esta energía se transforma en disolutoria para volver al Estado Original. Un aforismo hermético dice: “La vocación del Vacío es crear y la vocación de lo creado es volver al Vacío”.

  • Toda energía transporta en sí misma, una información que la ordena y la dirige para cumplir el fin por el que se ha transformado.
  • La energía forma, nutre y disuelve toda materialidad, sea sutil como un pensamiento o densa, como nuestro cuerpo físico.

El principio de la vida:

  • Donde hay consciencia, energía y materia, se manifiesta la Vida.
  • La Vida es manifestación del Vacío-Principio Original y forma la Diversidad. Vida-Diversidad y Vacío-Principio Original forman la Unidad, son Unidad, Uni-verso. Nada está separado de nada. Aunque cada forma de Vida se manifieste independientemente, el Principio, la Esencia, la Energía y la propia Vida son Uno. El estado de separación absoluta es una ilusión.
  • La Vida se caracteriza por el movimiento. Todo lo que está vivo, se mueve. Desde el movimiento atómico y molecular, hasta el movimiento de los astros y del Universo, incluido todo lo que hacemos en nuestra vida cotidiana. El movimiento es fruto de la Polaridad Primigenia y abarca todos los aspectos: desde lo puramente físico hasta lo intelectual, anímico, espiritual. Nada está quieto, todo se mueve, transforma y cambia.
  •  La Vida se rige por la ley de la Evolución. El movimiento, el cambio esta regido por la Evolución. Nos movemos y cambiamos para evolucionar. Cuando somos engendrados y hasta la mitad de la Vida, estamos coagulando. Nuestro cuerpo crece y cambia, al igual que nuestro psiquismo. Estudiamos, ejercemos una profesión, nos aposentamos en nuestra casa y nos independizamos para vivir nuestra Vida. Buscamos una pareja para compartir Vida y hacer Vida por medio de los hijos. Coagulamos. A partir de la mediana edad, nuestro movimiento y nuestras metas cambian. Aparece el interés por temas que antes pasaban desapercibidos. El desarrollo intelectual y anímico priman en este momento e incluso, puede manifestarse una espiritualidad que a los 25 años la veíamos lejana. La persona comienza la disolución de lo corporal y físico y prevalece el encuentro con lo interno, con el conocimiento, con lo espiritual y trascendente. La disolución culmina con la muerte física. El cuerpo vuelve al Caos Primigenio y la Consciencia-Espíritu sigue su camino evolutivo en otra dimensión espacio-temporal diferente a la que ahora vivimos. Nada perece definitivamente, todo se transforma y cambia. Los átomos que durante un tiempo conformaron tu cuerpo, ahora forman parte del de otra persona, de un animal o planta, sujetos, igual que tu, al movimiento, al cambio y a la Evolución.
  • Evolucionamos porque nos adaptamos a los cambios tanto externos, como internos. El individuo o la especie que no se adapta, muere. Hace 25.000 años íbamos corriendo detrás de una gacela con un palo con punta de piedra para cazarla y comer. Nos perseguía un león para comernos a nosotros y a la gacela. Nos apañamos para matar al león, hacernos ropa con su piel y comernos  la gacela. Evolucionamos y ahora somos lo que somos. Y aunque bajemos al supermercado para asegurarnos la comida, seguimos teniendo conflictos para aprender a adaptarnos y evolucionar, porque casi siempre que hay cambios, hay conflictos. Ahora, los conflictos los llevamos en el corazón y en la cabeza. Los cambios, generan conflictos y los conflictos, generan cambios: La ley de contrarios-complementarios, la polaridad, la evolución, la Vida.
  • La Vida, no puede, es incapaz de generar actos u hechos que vayan contra de Sí Misma. Puedes preguntarte: ¿Y qué pasa con la enfermedad, con las guerras, con los cataclismos y los desastres?. Si contemplamos estos hechos desde la absolutamente restringida perspectiva de nuestra corta vida física, sujeta a lo estrictamente material y a la consecución de nuestros deseos de riqueza, bienestar material y poder, creyendo que eso es la felicidad. Mediatizada por filosofías, religiones y leyes que determinan lo bueno y lo malo. Que disputan y combaten entre ellas,  haciéndote combatir por ellas. Si vives tu independencia creyéndote que no formas parte de un Todo y siendo dependiente de tus deseos, conceptos sobre lo que es correcto o incorrecto, atenazado por el miedo y por la ira ... la Vida puede ser muy bien, un auténtico desastre, tanto a nivel personal como global. Si sabes y comprendes que nada muere, todo cambia, que mis células, mi cuerpo y mi Vida  están en un constante proceso de coagulación y disolución, exactamente igual que el Uni-verso al cual pertenezco y soy. Que mi independencia tiene sentido dentro de la universalidad de la Vida, para dar honesto cumplimiento a la propia Vida. Que no estoy sujeto al deseo del lucro y del poder y que no me gobierno ni por el miedo ni por la ira .... la perspectiva y comprensión de la Vida cambia, tanto la tuya personal, como La universal. Puede aparecer un estado de consciencia que podemos llamarlo Felicidad Serena que no depende de las circunstancias exteriores.

El principio de la salud y de la enfermedad:

  • La salud es un estado de ARMONIA con uno mismo y con el Universo.
  • La enfermedad es un estado de DESARMONIA con uno mismo y con el Universo.
  • Si existe una sola salud, existe una sola enfermedad que se manifiesta en miles de formas diferentes, dependiendo del individuo y  de las circunstancias.
  • Salud – enfermedad son contrarios – complementarios. La enfermedad es el medio para recuperar la salud, mejorarla y evolucionar.  La enfermedad no es una enemiga a combatir, es una aliada a comprender.
  • La enfermedad es un desequilibrio que se manifiesta en el Uno-en-Tres. Afectará al psiquismo, a la energía y al cuerpo. Nada está separado de nada.
  • El origen, el porqué de la enfermedad puede estar en un desequilibrio del psiquismo, de la energía vital o del cuerpo, pero siempre afectará a los otros dos.
  • El psiquismo gobierna, la energía nutre, coagula y disuelve y el cuerpo sostiene. La psique es el emperador. La energía es el visir o primer ministro. El cuerpo es el palacio y el ejército. Si el emperador no está sereno, si está obsesionado, con miedo e iracundo ... el primer ministro no sabrá qué órdenes ejecutar. La comunicación fluida se interrumpe y el visir se quedará parado, atascado o hará acciones no coordinadas con el emperador. El ejercito se resentirá porque no le llegan órdenes concretas y claras. El miedo hará acto de presencia y  la efectividad, la defensa del palacio no será buena. El palacio será descuidado y no se limpiará y los cortesanos, ante la ausencia del emperador y sin la dirección efectiva del visir, descuidarán sus responsabilidades y aparecerá una crisis que llamamos enfermedad. El 80% de las enfermedades físicas se manifiestan de esta forma. Si el primer ministro, el visir, no está equilibrado, el emperador recibirá una información deficiente y equívoca. Estará mal nutrido. El ejército y el palacio seguirán el mismo camino y aparecerá la crisis. Si el ejército y el palacio con sus cortesanos sufren un  ataque, el emperador y el visir se resentirán, pero si están serenos y coordinados, podrán organizar la defensa y responder adecuadamente al ataque, resolviendo la crisis.
  • Tratar la crisis o enfermedad como un mal en sí mismo y bajo un aspecto único sea psíquico, energético o físico es un error por el que nunca se conseguirá la salud completa.  El origen puede estar en un conflicto emocional, en el psiquismo y habrá que tratarlo. Pero a la vez, habrá que armonizar la energía desequilibrada por el conflicto y corregir las consecuencias en el cuerpo físico. Lo mismo sucede si el origen es energético o físico. Cuando se manifiestan los síntomas físicos, lo que comúnmente llamamos enfermedad, generalmente ya se ha producido el desequilibrio del psiquismo y de la energía desde hace un tiempo, a veces desde hace mucho tiempo y han pasado desapercibidos, porque solamente estamos acostumbrados a ver y tratar el aspecto físico. Debemos comprender la enfermedad como un proceso para devolvernos a la salud mejorada y evolucionar, dentro del Uno-en-Tres  y en el Uni-verso.

Comentario:

Como has podido ver, el sistema de salud imperante está muy, pero que muy lejos de estos principios que no son otros que los de la propia Vida. Si se ignora la Vida ... ¿Cómo vamos a poder curar?. Muchos profesionales de la salud, personal y particularmente, reconocen todo lo dicho y sin embargo son incapaces de ponerlo en marcha dentro de un sistema donde la salud es un negocio más que redondo. Un sistema introducido dentro de otro sistema dedicado a la obtención del poder y del lucro al precio que sea y por el que en absoluto es respetado el valor de la Vida en y por Sí Misma, siempre es  en términos de ganancia. El macrosistema imperante  garantiza que menos del 10% de la humanidad controle el 90% de la riqueza y ese 10%, disponiendo de todo el poder, sumerge al 90% restante en la necesidad mas absoluta, al gobierno del miedo y al de las medias verdades que son siempre las más grandes mentiras, para seguir chupando la sangre del beneficio.

En el Diario Vasco de San Sebastián del pasado 26 de octubre del 2009 y en la 7ª página, apareció un articulito, casi pasaba desapercibido, que decía lo siguiente: El Sr. Jukka Takala, director de la Agencia Europea del Trabajo afirma  que CADA AÑO 167.000 PERSONAS MUEREN POR MALES RELACIONADOS CON EL TRABAJO, EN LA COMUNIDAD EUROPEA. Que en ESPAÑA MORIRÁN 10.000 PERSONAS ESTE AÑO POR EL MISMO MOTIVO, aparte  del 1,1 millones de personas que enfermarán por causas laborales y también aparte de las 700.000 personas reconocidas como enfermas laborales. Unas semanas mas tarde, en el Diario de Noticias de Guipúzcoa (puedes comprobarlo en la hemeroteca), el director de Osakidetza (Ente Vasco de la Salud) decía que el 70% de las personas jubiladas mayores de 65 años sufren enfermedades crónicas. Que cada enfermo crónico cuesta una media de 12.000 € al año y esta situación está costando el 8% del PIB del Pais Vasco y esperaba que para dentro de unos pocos años se llegaría al 12% del PIB.

La causa mayor de muerte no son los accidentes, ni el terrorismo, ni las drogas. La causa mayor de muerte y de enfermedad es el sistema de vida que vivimos. Genera guerras, hambrunas y miseria en las dos terceras partes del mundo que es explotado sin tener en cuenta ni una sola vez, la condición humana y la Vida. La otra tercera parte, la del “primer mundo” es sistemáticamente engañada por medio del “estado del bienestar”, atenazada por el miedo a perder, literalmente drogada tanto por las drogas físicas como por las intelectuales, por la desinformación, por un consumismo feroz porque “el mejor es el que mas tiene”,  por la creencia bien sembrada de que “ya sabemos que esto no es perfecto, pero no hay nada mejor”, “the way of life” ... Engañados constantemente, privados de iniciativa propia que nos impide salir de esté círculo de hierro, se nos miente descaradamente en todas y cada una de las elecciones, haciéndonos votar en una democracia global a la medida de su beneficio, con una lejana esperanza de cambio que, como siempre, se frustra. Pero ya nos da igual. Admitimos la mentira, el chantaje, el miedo y la especulación como algo natural e inevitable, - esto es causa de enfermedad y muerte-, con tal que no nos quiten el puesto de trabajo, la pensión y pueda pagar la hipoteca. Ellos engordan en su opulenta mesa, contentos de que el rebaño haga lo que ellos dicen. Y siempre quedan unas migajas para las ONGs y alguna que otra obra de caridad con algún país amigo que sirve para pintar el sepulcro blanqueado, bonito por fuera,  lleno de mierda y podedumbre por dentro.

Este sistema de vida, tiene el sistema de salud que le corresponde. No tiene un sentido Unitario, sino anatomista. No contempla al Ser Humano como  un Todo, sino una suma de partes que hay que trabajar independientemente. La visión que tiene del psiquismo es muy limitada y separada de lo físico. La energía vital ... eso es un cuento chino. El cuerpo es lo único que vale, es la única realidad, siempre desde una perspectiva mecanicista y bioquímica. Asume la enfermedad como un mal que hay que combatir, no como aliada a comprender. No interesa el porqué, sino el cómo. La mayoría de lo que ellos llaman causas de la enfermedad son ajenas al individuo: Virus, bacterias, hongos ... Contemplan la salud como algo monolítico, como un mecano que funciona bien. No tienen en cuenta la infinita variedad de la Vida y de cada individuo y que una misma causa, puede generar diferentes tipos de síntomas y enfermedades, como también diferentes formas de afrontarlas, dependiendo de la naturaleza del individuo. Sus libros sagrados son los vademecuns y los protocolos y todo lo que se salga de ahí, es herejía. La muerte es la gran enemiga, el fin de todo, el mal inevitable que hay que evitar a toda costa, no admitiendo mas vida que ésta física. Sus medicamentos sintéticos arreglan por un lado y arrasan por otro porque no tienen en cuenta la sinergia, la relación de las partes en el Todo Humano ni comprenden la enfermedad exceptuando lo meramente bioquímico. Y así sus medicamentos son, muchas veces, causa de enfermedad y muerte. Pretenden hacer un acto médico, un acto de curación, de salud, en cinco minutos. De estos cinco minutos, uno o dos como máximo escuchan al paciente y los tres o cuatro siguientes los pasan mirando al ordenador o a historiales y analíticas. Con la aplicación sumarísima del protocolo de rigor, se acaba el acto terapéutico. La medicina, que no el sistema, también tiene aciertos, sobre todo en urgencias y cirugía, así como en diagnóstico, pero quedan ensombrecidos muchísimas veces por el sistema que por supuesto, se asienta en lo funcional y económico.

El sistema de salud imperante tiende a cronificar la enfermedad, no a curar y el porqué ya lo sabes, te lo he dicho un poquito mas arriba. Así que ... Cuando eres joven y esporádicamente necesitas de  la medicina, pagas por lo que usas y no usas pero usan otros. Después de 40 años de vida laboral pagando, te jubilas. Y muy posiblemente estés en ese 70% de enfermos crónicos que produce el sistema. Ya no cotizas, pero has cotizado durante 40 años y ahora otros hacen lo mismo que tu hiciste. Los medicamentos y tratamientos que necesitas, esos 12.000 € al año, son pagados religiosamente a las industrias farmacéuticas y al sistema médico que te atiende. Calcula  entre diez y veinte  años de enfermedad crónica, así que puedes producirles 240.000 € y cuando mueres, también pagas, por supuesto. Multiplica esto por los millones de personas con enfermedades crónicas y te darás cuenta de la magnitud del negocio de la salud. Y eso es solamente un renglón: El tratamiento de enfermedades agudas que también se paga religiosamente. Nuestras queridas y cacareadas campañas de vacunación ... En fin. El negocio de la salud es tan rentable porque se asienta sobre el miedo y la ignorancia, dos cosas que son las que mantienen en el poder a todo el sistema y que éste las conoce, comprende, planifica y usa maravillosamente bien. Sistema de salud e imperio, se retroalimentan.

El sistema de salud está muy protegido. No permitirán que un solo dólar o euro se les escape. Las empresas farmacéuticas y los colegios de médicos colaboran entre sí, junto con las Agencias del Medicamento y así no se escapa nada que no esté bajo su control. Los médicos que se hacen “alternativos”, no son bien vistos y muchas veces son silenciados, defenestrados y sometidos a un ostracismo feroz. Los que no son médicos oficiales, son ignorantes, mentirosos, no son “científicos”, especuladores y engañan a los pobres tontos que caen en sus manos. La única y verdadera ciencia es la ellos y todos lo demás es charlatanería y efecto placebo. Cantan las inmensas glorias de sus logros científicos, pero callan sus innumerables fracasos y lavan sus muertos en silencio. Cada vez hay mejores y mas grandes hospitales, que se llenan inmediatamente, claro, porque de eso se trata. Cada vez hay una tecnología punta mas y mas desarrollada y por supuesto, muy, muy cara. Cada día se nos anuncian los grandes logros y descubrimientos ... y cada día hay mas enfermos. Aparecen enfermedades que se creían erradicadas y virus y bacterias se hacen inmunes a los tratamientos de antibióticos y hasta los hospitales, el sancta sanctorum de la medicina, tienen sus propias colonias de bacterias que te pueden matar.

Medicina es todo aquello que cura y nos ayuda a encontrar la armonía perdida. Medicina es aquello que nos impulsa a evolucionar. Ninguna medicina es mala si es humana y esto, por supuesto, depende de la humanidad de quien la practica. Humanicemos la salud. Hagamos ciencia con imaginación y apertura. Pongamos al Ser Humano en el sitio que le corresponde, porque en ello nos va la propia supervivencia como especie. No permitamos que los grandes y gordos piojos  sigan chupándonos descaradamente la vida. Es hora de despertar. Unámonos los profesionales de la salud, médicos y terapeutas junto con nuestros pacientes, para encontrar un lugar en nosotros mismos, un sentido a nuestra práctica, una humanidad real, no filosófica ni especulativa, basada en el sentido del Uni-verso, de la Vida y en la práctica cotidiana de nuestra vocación, ayudándonos a nosotros mismos a evolucionar con nuestros pacientes y a nuestros pacientes con nosotros. Así nos sanaremos,  sanaremos y haremos una humanidad consciente de Si Misma. Un viejo aforismo hermético dice: La Vocación es la Fuerza que impulsa a lo manifestado a cumplir  aquello por lo que ha sido manifestado”. Gracias por haber llegado hasta aquí, sin perder la paciencia.