Joxe Luis Arizala (Profesor de Qi Gong, Protocolo Holístico Integrado, Espagiria)
Clases en Donostia e Iruña. Cursos y Seminarios. Tf: 722163272
www.joxeluisarizala.com / E-mail: jl.arizala@gmail.com

El Ser Humano es un Uno-en-Tres: Psiquismo, Energía Vital y Cuerpo Físico:
Esta unidad es indivisible y cada una de las partes no pueden existir como ser humano, sin las otras dos. Los tres aspectos son interdependientes e interactúan entre sí. Si uno se altera, los otros dos se resienten y al final, también se alterarán y enfermarán.
Este Uno-en-Tres, el Ser Humano, está integrado en el Uni-verso, en la Unidad-Diversidad. La Unidad se manifiesta en Diversidad. Cada una de las partes de la Diversidad, aunque independientes en su individualidad, están integradas y son Unidad.
Cada parte de la Unidad, es única en su individualidad. Desde el principio de este Universo, nunca ha existido alguien igual que tú. Cuando tu no seas y durante toda la existencia del Universo, nunca nacerá una persona igual que tú. Eres único o única en la Diversidad.
El Vacío Original no se puede describir. Es un estado de caos, de no-forma, que a la vez contiene la posibilidad de toda forma, sea consciencia, intención, pensamiento, inteligencia y cualquier posibilidad de forma física. Podríamos aproximarnos a El llamándolo Vacuidad, Estado Cuántico, Singularidad... Aunque no se pueda describir, SI se puede sentir en estados de contemplación o meditación. El Vacío genera energía y este principio ha sido experimentado en laboratorio desde los años 50. También podemos vivenciar este hecho con la práctica de WU JI, ejercicio estático de Qi Gong. El Vacío genera una corriente energética que coagula o forma la materia. Cuando está formada la materia, esta energía se transforma en disolutoria para volver al Estado Original. Un aforismo hermético dice: “La vocación del Vacío es crear y la vocación de lo creado es volver al Vacío”.
Como has podido ver, el sistema de salud imperante está muy, pero que muy lejos de estos principios que no son otros que los de la propia Vida. Si se ignora la Vida ... ¿Cómo vamos a poder curar?. Muchos profesionales de la salud, personal y particularmente, reconocen todo lo dicho y sin embargo son incapaces de ponerlo en marcha dentro de un sistema donde la salud es un negocio más que redondo. Un sistema introducido dentro de otro sistema dedicado a la obtención del poder y del lucro al precio que sea y por el que en absoluto es respetado el valor de la Vida en y por Sí Misma, siempre es en términos de ganancia. El macrosistema imperante garantiza que menos del 10% de la humanidad controle el 90% de la riqueza y ese 10%, disponiendo de todo el poder, sumerge al 90% restante en la necesidad mas absoluta, al gobierno del miedo y al de las medias verdades que son siempre las más grandes mentiras, para seguir chupando la sangre del beneficio.
En el Diario Vasco de San Sebastián del pasado 26 de octubre del 2009 y en la 7ª página, apareció un articulito, casi pasaba desapercibido, que decía lo siguiente: El Sr. Jukka Takala, director de la Agencia Europea del Trabajo afirma que CADA AÑO 167.000 PERSONAS MUEREN POR MALES RELACIONADOS CON EL TRABAJO, EN LA COMUNIDAD EUROPEA. Que en ESPAÑA MORIRÁN 10.000 PERSONAS ESTE AÑO POR EL MISMO MOTIVO, aparte del 1,1 millones de personas que enfermarán por causas laborales y también aparte de las 700.000 personas reconocidas como enfermas laborales. Unas semanas mas tarde, en el Diario de Noticias de Guipúzcoa (puedes comprobarlo en la hemeroteca), el director de Osakidetza (Ente Vasco de la Salud) decía que el 70% de las personas jubiladas mayores de 65 años sufren enfermedades crónicas. Que cada enfermo crónico cuesta una media de 12.000 € al año y esta situación está costando el 8% del PIB del Pais Vasco y esperaba que para dentro de unos pocos años se llegaría al 12% del PIB.
La causa mayor de muerte no son los accidentes, ni el terrorismo, ni las drogas. La causa mayor de muerte y de enfermedad es el sistema de vida que vivimos. Genera guerras, hambrunas y miseria en las dos terceras partes del mundo que es explotado sin tener en cuenta ni una sola vez, la condición humana y la Vida. La otra tercera parte, la del “primer mundo” es sistemáticamente engañada por medio del “estado del bienestar”, atenazada por el miedo a perder, literalmente drogada tanto por las drogas físicas como por las intelectuales, por la desinformación, por un consumismo feroz porque “el mejor es el que mas tiene”, por la creencia bien sembrada de que “ya sabemos que esto no es perfecto, pero no hay nada mejor”, “the way of life” ... Engañados constantemente, privados de iniciativa propia que nos impide salir de esté círculo de hierro, se nos miente descaradamente en todas y cada una de las elecciones, haciéndonos votar en una democracia global a la medida de su beneficio, con una lejana esperanza de cambio que, como siempre, se frustra. Pero ya nos da igual. Admitimos la mentira, el chantaje, el miedo y la especulación como algo natural e inevitable, - esto es causa de enfermedad y muerte-, con tal que no nos quiten el puesto de trabajo, la pensión y pueda pagar la hipoteca. Ellos engordan en su opulenta mesa, contentos de que el rebaño haga lo que ellos dicen. Y siempre quedan unas migajas para las ONGs y alguna que otra obra de caridad con algún país amigo que sirve para pintar el sepulcro blanqueado, bonito por fuera, lleno de mierda y podedumbre por dentro.
Este sistema de vida, tiene el sistema de salud que le corresponde. No tiene un sentido Unitario, sino anatomista. No contempla al Ser Humano como un Todo, sino una suma de partes que hay que trabajar independientemente. La visión que tiene del psiquismo es muy limitada y separada de lo físico. La energía vital ... eso es un cuento chino. El cuerpo es lo único que vale, es la única realidad, siempre desde una perspectiva mecanicista y bioquímica. Asume la enfermedad como un mal que hay que combatir, no como aliada a comprender. No interesa el porqué, sino el cómo. La mayoría de lo que ellos llaman causas de la enfermedad son ajenas al individuo: Virus, bacterias, hongos ... Contemplan la salud como algo monolítico, como un mecano que funciona bien. No tienen en cuenta la infinita variedad de la Vida y de cada individuo y que una misma causa, puede generar diferentes tipos de síntomas y enfermedades, como también diferentes formas de afrontarlas, dependiendo de la naturaleza del individuo. Sus libros sagrados son los vademecuns y los protocolos y todo lo que se salga de ahí, es herejía. La muerte es la gran enemiga, el fin de todo, el mal inevitable que hay que evitar a toda costa, no admitiendo mas vida que ésta física. Sus medicamentos sintéticos arreglan por un lado y arrasan por otro porque no tienen en cuenta la sinergia, la relación de las partes en el Todo Humano ni comprenden la enfermedad exceptuando lo meramente bioquímico. Y así sus medicamentos son, muchas veces, causa de enfermedad y muerte. Pretenden hacer un acto médico, un acto de curación, de salud, en cinco minutos. De estos cinco minutos, uno o dos como máximo escuchan al paciente y los tres o cuatro siguientes los pasan mirando al ordenador o a historiales y analíticas. Con la aplicación sumarísima del protocolo de rigor, se acaba el acto terapéutico. La medicina, que no el sistema, también tiene aciertos, sobre todo en urgencias y cirugía, así como en diagnóstico, pero quedan ensombrecidos muchísimas veces por el sistema que por supuesto, se asienta en lo funcional y económico.
El sistema de salud imperante tiende a cronificar la enfermedad, no a curar y el porqué ya lo sabes, te lo he dicho un poquito mas arriba. Así que ... Cuando eres joven y esporádicamente necesitas de la medicina, pagas por lo que usas y no usas pero usan otros. Después de 40 años de vida laboral pagando, te jubilas. Y muy posiblemente estés en ese 70% de enfermos crónicos que produce el sistema. Ya no cotizas, pero has cotizado durante 40 años y ahora otros hacen lo mismo que tu hiciste. Los medicamentos y tratamientos que necesitas, esos 12.000 € al año, son pagados religiosamente a las industrias farmacéuticas y al sistema médico que te atiende. Calcula entre diez y veinte años de enfermedad crónica, así que puedes producirles 240.000 € y cuando mueres, también pagas, por supuesto. Multiplica esto por los millones de personas con enfermedades crónicas y te darás cuenta de la magnitud del negocio de la salud. Y eso es solamente un renglón: El tratamiento de enfermedades agudas que también se paga religiosamente. Nuestras queridas y cacareadas campañas de vacunación ... En fin. El negocio de la salud es tan rentable porque se asienta sobre el miedo y la ignorancia, dos cosas que son las que mantienen en el poder a todo el sistema y que éste las conoce, comprende, planifica y usa maravillosamente bien. Sistema de salud e imperio, se retroalimentan.
El sistema de salud está muy protegido. No permitirán que un solo dólar o euro se les escape. Las empresas farmacéuticas y los colegios de médicos colaboran entre sí, junto con las Agencias del Medicamento y así no se escapa nada que no esté bajo su control. Los médicos que se hacen “alternativos”, no son bien vistos y muchas veces son silenciados, defenestrados y sometidos a un ostracismo feroz. Los que no son médicos oficiales, son ignorantes, mentirosos, no son “científicos”, especuladores y engañan a los pobres tontos que caen en sus manos. La única y verdadera ciencia es la ellos y todos lo demás es charlatanería y efecto placebo. Cantan las inmensas glorias de sus logros científicos, pero callan sus innumerables fracasos y lavan sus muertos en silencio. Cada vez hay mejores y mas grandes hospitales, que se llenan inmediatamente, claro, porque de eso se trata. Cada vez hay una tecnología punta mas y mas desarrollada y por supuesto, muy, muy cara. Cada día se nos anuncian los grandes logros y descubrimientos ... y cada día hay mas enfermos. Aparecen enfermedades que se creían erradicadas y virus y bacterias se hacen inmunes a los tratamientos de antibióticos y hasta los hospitales, el sancta sanctorum de la medicina, tienen sus propias colonias de bacterias que te pueden matar.
Medicina es todo aquello que cura y nos ayuda a encontrar la armonía perdida. Medicina es aquello que nos impulsa a evolucionar. Ninguna medicina es mala si es humana y esto, por supuesto, depende de la humanidad de quien la practica. Humanicemos la salud. Hagamos ciencia con imaginación y apertura. Pongamos al Ser Humano en el sitio que le corresponde, porque en ello nos va la propia supervivencia como especie. No permitamos que los grandes y gordos piojos sigan chupándonos descaradamente la vida. Es hora de despertar. Unámonos los profesionales de la salud, médicos y terapeutas junto con nuestros pacientes, para encontrar un lugar en nosotros mismos, un sentido a nuestra práctica, una humanidad real, no filosófica ni especulativa, basada en el sentido del Uni-verso, de la Vida y en la práctica cotidiana de nuestra vocación, ayudándonos a nosotros mismos a evolucionar con nuestros pacientes y a nuestros pacientes con nosotros. Así nos sanaremos, sanaremos y haremos una humanidad consciente de Si Misma. Un viejo aforismo hermético dice: La Vocación es la Fuerza que impulsa a lo manifestado a cumplir aquello por lo que ha sido manifestado”. Gracias por haber llegado hasta aquí, sin perder la paciencia.